¡Podemos hacerlo!

Muchas personas me miraban con escepticismo cuando hace unos meses les planteaba que este inicio de curso en México sería el más desafiante del que tuviéramos memoria. “¿Más que hace un año?”, me preguntaban con cierta ingenuidad quienes se entusiasmaban con la posibilidad de volver a las aulas. A dos semanas del inicio oficial del ciclo en educación básica hago un primer balance basado en conversaciones con docentes, directivas y algunas familias en diferentes ciudades del país. En términos generales, una cosa es clara: nos hicieron mucho daño estos dieciocho meses de educación remota de emergencia.

Pausa + Reconexión + Transformación

“Cualquier tipo de pausa es una forma de profundizar en la vida” dice Robert Poynton. Lo increíble es que muchos no han logrado una pausa ni siquiera con la pandemia encima. Al contrario: siguen acumulando tareas pendientes ―ahora más complejas y desconcertantes― y sufriendo al ver cómo se acumulan.

Límites y márgenes

Cada vez con más frecuencia percibo desánimo en el sector educativo. Reconocer nuestras limitaciones y los límites a los que nos enfrentamos, puede ser el punto de partida para recuperar el sentido. Las experiencias de centros y redes de escuelas en diferentes lugares, confirman que aún en medio de la crisis existe margen para hacer cosas.

Experiencias para ampliar la mirada

Ampliar la mirada es posiblemente una de las oportunidades más poderosas que nos ofrece el complejo momento que atraviesan las escuelas. En medio de la incertidumbre, existe el espacio para construir y proyectar el futuro. En esta entrada, comparto mi reciente experiencia en el encuentro CanvasCon.