Heridas abiertas, grietas por abrir

Más allá del evidente impacto en el corazón de la actividad educativa ―orientada al aprendizaje y el desarrollo de las personas―, el más reciente episodio de enredos desatado desde la Secretaría de Educación Pública en México tiene ya graves consecuencias. Hay daños que ya se han producido y que serán cada día más difíciles deSigue leyendo “Heridas abiertas, grietas por abrir”

Dialogar con imágenes

No sé si la gente más joven todavía escuche (o diga) en alguna ocasión aquello de “una imagen dice más que mil palabras”. A muchas personas esa idea se nos quedó grabada en algún momento y andamos por la vida asumiendo que es cierta. Nos la compramos no solo por escucharla en repetidas ocasiones, sinoSigue leyendo “Dialogar con imágenes”

Gracias, 2022. Bienvenido, 2023.

La idea había ido tomando forma durante el otoño de 2021, aunque para diciembre de 2021 todavía no teníamos claro un nombre. Si bien sabía que mi “marca personal” podía seguir sirviendo como llave para abrir nuevos proyectos, yo tenía ganas de darle un giro y generar una identidad que pudiera cobijar nuestras iniciativas peroSigue leyendo “Gracias, 2022. Bienvenido, 2023.”

¿Qué historias le cuentan nuestras escuelas al mundo?

Los relatos han jugado un papel fundamental en la formación de la humanidad y el desarrollo de las culturas. El pensamiento a través de narraciones ha sido clave para nuestra evolución y al construcción de las civilizaciones. Pero como toda herramienta cognitiva, tienen su lado oscuro. Las historias conectan con nuestras emociones y contribuyen a configurar nuestros marcos de referencia; un relato puede, por tanto, convertirse en fuente de manipulación y puede jugar en contra de la libertad o puede promover modos de vida o formas de pensar que pongan en peligro dimensiones valiosas de nuestra humanidad.

Ni dentro, ni fuera…

Mi primer contacto con la mirada de Loris Malaguzzi se dio en los albores del siglo XXI. En concreto, durante la celebración del seminario “Atravesando fronteras” en Reggio Emilia, a inicios de 2004. Durante aquellos días experimenté una de mis grandes epifanías pedagógicas. Traigo esta anécdota a cuento porque la revelación que experimenté en aquellos días ha empezado a latir con mucha fuerza en mis reflexiones y exploraciones de los últimos dos años. Y ha resultado medular en la construcción de un proyecto que comencé a gestar hace algunos meses y que en días próximos finalmente verá la luz.